Terapia corporal integrativa
Sesiones Presenciales individualesEl cuerpo humano es el carruaje, el yo el hombre que lo conduce, el pensamiento son las riendas y los sentimientos los caballos. Platón
La terapia corporal integrativa o TCI es una disciplina creada por Antonio Pacheco de autoconocimiento y trabajo personal.
Concibe el cuerpo como el hogar donde confluyen nuestra personalidad y nuestra parte esencial. En nuestro cuerpo es donde se encuentra la energía vital, a través de él se manifiestan nuestros pensamientos, emociones e instintos. Si nos quedamos atrapados en nuestra mente y emociones reducimos el contacto con nuestro cuerpo y esto hace que pensemos la vida o la vivamos al dictado de las emociones. Esto significa que no estamos eligiendo cómo vivir.
La persona en su maduración necesita un desarrollo armónico y equilibrado de la vida mental, emocional y corporal. A lo largo de esta maduración, aprendimos a reprimir las necesidades o impulsos vitales genuinos y a controlar las emociones; el cuerpo, generó estados de contracción crónica que nos insensibilizaron ante el dolor y el placer perdiendo la alegría de vivir.
La coraza defensiva es una adaptación de nuestro cuerpo a ese control de impulsos y emociones que nos puede aprisionar en esa disfuncionalidad trayendo problemas al cuerpo. De este modo, nos regimos por el control y las respuestas automáticas actuando según nuestro sistema de creencias aprendido en el pasado y que constituyen una visión subjetiva de la realidad. Con la creación de la coraza defensiva nuestro organismo se bloquea y se resiente a nivel mental, emocional, corporal y energético.
Aspectos sobre los que trabaja la TCI
A NIVEL MENTAL
Disminución de la capacidad de concentración y atención así como fragilidad de la memoria.
Pérdida o disminución de la fuerza de voluntad.
Funcionamiento de la mente condicionado por su sistema de creencias y patrones repetitivos de conducta a los que nos apegamos.
Dispersión de la mente, distracción y lagunas en el pensamiento.
Problemas de personalidad, obsesiones, desequilibrios psíquicos. Actitudes defensivas.
Tendencias negativas de la mente: pesimismo, confusión, dudas, catastrofismo que generan miedo, inseguridad y sufrimiento.
A NIVEL EMOCIONAL
Desconexión de impulsos y emociones.
Dificultad para integrar y canalizar las emociones.
Alteraciones emocionales que van desde la dureza hasta la susceptibilidad e hipersensibilidad.
Bloqueo de la capacidad amorosa y compasiva.
Ausencia de alegría y pérdida del sentido del humor.
Estados emocionales como: miedo, ansiedad, tristeza, depresión, rabia, resentimiento, celos, envidia, apatía.
A nivel corporal:
Problemas posturales, alteraciones en el tono muscular.
Reducción de la sensibilidad y autopercepción del propio cuerpo y, por tanto, de los reflejos y la capacidad de reacción.
Reducción de la conciencia emocional e instintiva.
Disfunciones respiratorias, nerviosas, hormonales, digestivas y circulatorias que pueden llegar a enfermedades crónicas más graves.
Disfunciones sexuales como inhibición o disminución de la sensibilidad.
A nivel energético:
Bloqueos y desequilibrios: sensaciones de debilidad, apatía y falta de vitalidad, agitación y excedente de energía que impulsa a la hiperactividad.
Alteraciones en el organismo encontrándose zonas con mucha carga y otras con poca. Bloqueos en la circulación de la energía.
Técnicas utilizadas en el trabajo psicocorporal
Técnicas respiratorias
Masaje y movilizaciones
Técnicas de bioenergía
Trabajo postural
Conciencia corporal y desbloqueo
Movimientos vibratorios rítmicos
Una persona hizo varias sesiones conmigo de este tipo, venía con conflictos con la pareja y traía mucho enfado, cuando expresaba esta emoción con el cuerpo, después venía una emoción de tristeza porque no se sentía valorada por su pareja y cuando acabó el trabajo corporal y lo observó desde la mente pudo concluir que ella era la primera que no se valoraba. Vimos formas para trabajar esa valoración y acabamos viendo cuál sería la manera más adecuada para comunicarse con su pareja.
Otra persona vino a sesión con un problema en su trabajo, ella tenía buena relación con las/os compañeras/os y con el jefe hasta que un día dos compañeras empezaron a criticar al jefe por la manera en cómo las trataba y ella se implicó en el asunto sin que le concerniera. En el trabajo corporal dejó salir la rabia y después de este trabajo pudo ver que se alió con las compañeras porque sentía rabia contra su jefe pero con su papel de complaciente se había auto engañado. Acabamos la sesión con las acciones que llevaría a cabo para no repetir esa conducta.
Diferentes personas con diferentes problemas pero todas ellas coincidían en que no habían dado expresión a sus emociones, las habían sostenido y guardado en su cuerpo durante mucho tiempo. Llegó un momento en que su cuerpo empezó a manifestar molestias que les indicaban que había que atender a esas emociones y pensamientos.