El Blog de Caminar en Autenticidad 

 

LA BUSCADORA

Y llegó al inicio donde todas las respuestas se encontraban, donde nunca antes llegó, venía de recorrer miles de experiencias.

Y llegó profundo donde la luz no tenía acceso, había cosas nuevas sin nombre y había otras que al sentirlas en la oscuridad le eran familiares o eran cosas que vio en otros lugares pero nunca en éste pudo imaginar que estarían y cuando practicó el arte de la iluminación prendiendo una llama, empezó a observar todo como nuevo descubrimiento, había nuevas formas, colores, sabores y fragancias escondidas durante decenas o cientos de años en sus células, como esencias poderosas e inspiradoras que no dejaban de ser increíbles y extrañas para ella.

Entonces, ahora con todo esto ¿Qué hacer y cómo? ¿Dónde ir? ¿A quién preguntar? ¿Qué pensar? Los anteriores buscadores ya tenían un camino hecho y estaban ocupados en su presente y los futuros, desconocían lo que vendría después, así que se dispuso a construir esa desconocida empresa que no sabía cuánto tiempo le llevaría, cuánto esfuerzo necesitaría, qué obstáculos presentaría, qué alegrías le traería… Sí sabía porque su corazón así lo dictaba que no podía distraerse en cuestiones ajenas porque le llevarían a volverse a perder así que con mucho empeño y tacto se puso en marcha de nuevo trabajando como hormiguita, con el coraje de un león y la estrategia de un caracol y, esta vez, su semilla que acababa de ser plantada sería cuidadosamente guiada por el amor, la lealtad y el compromiso consigo misma.

 

 

NADIE LO PUEDE HACER POR TÍ 

Cuando sientas que hay algo que no sabes qué es, que te está trayendo algo difícil de ver para ti, de sentir o experimentar y quieres salir huyendo, no lo hagas. Vas a tener pensamientos que te dirán que necesitas compañía, que necesitas divertirte, conectarte con la naturaleza, salir a comer algo rico, que debes salir con esas amigas que te invitaron.

Quédate contigo a solas ¿lo has hecho alguna vez en un momento así?

Te quedaste en casa siempre por algún motivo que “no eras tú” Puede que decidieras en un momento hacerlo pero no sabes muy bien porqué te llegaron en pocos momentos reclamos externos que te hacían huir de ti.

Te preguntas: ¿Y cómo me ha pasado esto? He estado conmigo a solas, muchas veces: me fui al cine, a cenar, a caminar, me cogí un avión e hice un viaje, fui a muchos lugares.

Pregúntate antes de ir a algún lugar, por qué lo vas a hacer, la intención que hay detrás (no con la que te engañas) y si lo que vas a hacer es realmente lo que necesitas en ese momento. Hazlo, quédate a solas contigo en esos momentos en los que no te crees buena compañía y cuídate y acompáñate con el respeto y amor que tienes para los demás. Ahora eres tú la que lo necesita y ¡oh, sorpresa! ya pasó eso que te pidió tiempo y atención y hay algo que cambió en ti.

Ocúpate de ti y date el lugar que te corresponde siendo siempre tu primera opción.